Ciudadanos MADRID

Mass media públicos

In Comunicación, Política on diciembre 15, 2008 at 3:00 pm

Los medios de comunicación públicos al servicio del poder

José Manuel Martín Médem

4 de diciembre de 2008

Alfredo Gabrielli presenta a José Manuel Martin Médem

Alfredo Gabrielli presenta a José Manuel Martín Médem

Los medios de comunicación públicos y el agua tienen algo en común: son servicios públicos esenciales pero muy fáciles de contaminar.

En la Unión Europea los medios de comunicación públicos se consideran un servicio público esencial, pero no hay un modelo de organización único de la radiotelevisión pública. De ahí que haya modelos muy diferentes en cuanto a organización, calidad, financiación, etc. Sin embargo, en casi todos los modelos hay una ley general y un consejo audiovisual a nivel estatal. En este panorama, España es la excepción, pues no hay una ley general, sino un conjunto de leyes sectoriales sin marco general. Entre estas leyes, están el Estatuto de la radio y la televisión, la Ley del tercer canal, la ley de la televisión privada, la ley de las televisiones locales, la ley digital terrestre y, la última, la ley de los medios de comunicación públicos de titularidad estatal. Existe un proyecto de ley general para el próximo febrero. Pero hasta el momento el desarrollo normativo ha sido desorganizado y falto de un contexto general.

Por otro lado, se han sucedido iniciativas políticas que han deteriorado la imagen de la televisión pública al copiar los modelos de la televisión privada. Como la Constitución prohíbe la privatización de la televisión pública, se ha caminado hacia la “jibarización” o empequeñecimiento de la televisión pública.

Ante la situación actual, cabe preguntarse para qué son necesarias las televisiones públicas si son iguales a las privadas. Pero en realidad no son iguales. Se dice que la televisión pública es cara, pero en realidad la televisión pública cuesta 180 euros por ciudadano al año, lo cual no supone un coste especialmente elevado. Además, la televisión privada no es gratis, como suele decirse, porque los ciudadanos la pagan en el coste de la publicidad que los anunciantes repercuten en el precio de sus productos.

La radiotelevisión es el producto de consumo más universal. Se paga aunque no se consuma. Es, además, el único producto de consumo donde no hay control de calidad.

Los medios de comunicación no tienen la función de formar a los ciudadanos, aunque se diga repetidamente. El ciudadanos debe estar formado de antemano para enfrentarse a ellos. En los medios de comunicación se ha producido el fenómeno de que, conforme ha mejorado la tecnología, se ha reducido la participación de los ciudadanos. En sus comienzos la prensa incitó a la alfabetización porque exigía el esfuerzo de saber leer. La radio requiere menos esfuerzo. Su mensaje tiene más de impresión que de abstracción gracias a la música, los tonos de voz, etc. La televisión no exige esfuerzo alguno. El mensaje puede darse a través de imágenes y sensaciones.

Por tanto, a mayor desarrollo tecnológico, menos exigencia en cuanto a la formación del consumidor de estos medios.

En cuanto a la situación de la radiotelevisión pública en España, RTVE ha sufrido durante los últimos años un proceso de comercialización. Se ha privatizado su gestión y parte de su producción. Se ha externalizado la publicidad, la limpieza, la seguridad, etc. El 95% de su producción está actualmente externalizada, menos en los programas informativos, aunque también estos están parcialmente externalizados.

En cuanto al sistema de financiación de la televisión pública, se ha pasado por distintas fases: el estatuto de 1980 establecía un sistema mixto: publicidad y vía presupuestos del Estado. La televisión ganaba dinero para el Estado entonces. En 1983, el Ministro de Economía, Miguel Boyer, suprime la financiación vía presupuestos. En estos años, al fragmentarse la “tarta” publicitaria con la aparición de las televisiones autonómicas y privadas, la televisión pública pasa a ser deficitaria. Entonces el Estado avala su deuda con los bancos. Esta situación tuvo como consecuencias: una imagen de pésima gestión, poca credibilidad informativa al depender del gobierno de turno y una multiplicación del gasto que supone la televisión pública por efecto de los intereses de la deuda. La deuda acumulada es de 7000 millones de euros, el 30% de los cuales es coste financiero. Esta deuda se ha comenzado a pagar en el último ejercicio.

José Manuel Martin Médem

José Manuel Martín Médem

Se ha producido un expediente de regulación de empleo por el cual se ha jubilado anticipadamente toda la plantilla mayor de 50 años. El resultado ha sido una pérdida de experiencia laboral en los trabajadores y una precarización del empleo. Este ERE ha costado 2000 millones de euros. Sin embargo, de forma tramposa se dice que se ha democratizado y saneado TVE.

El expediente de regulación de empleo (ERE) se aprobó por referendum entre los trabajadores por una mayoría del 75%. Los trabajadores prejubilados cobrarán el 90% del sueldo, pero se pierden 4500 puestos de trabajo para el futuro.

Se ha hablado de que la TV pública tenía una plantilla sobredimensionada, pero esto no es así si se compara con las plantillas de otras televisiones públicas europeas. TVE tenía 13000 trabajadores en los años 80; ahora, unos 6000. En Alemania, hay 45000, en Gran Bretaña, 25000, en Francia, 20000 y en Italia, 15000.

En conclusión, TVE tiene el presupuesto más bajo y es la de mayor productividad.

Actualmente se impone el modelo americano de periodista multimedia: una sola persona lo hace todo: graba con la cámara, hace la entrevista, resume para Internet, emite para radio y luego para televisión y el periódico. Las condiciones laborales de los periodistas han empeorado a la vez que se aumenta su dependencia de la dirección de la empresa.

Un aspecto olvidado sistemáticamente desde los comienzos de la televisión pública es el “derecho de acceso” que establece la Constitución, por el cual los grupos políticos tienen derecho al acceso en los medios de comunicación públicos de manera proporcional a su peso político. Este derecho de acceso tiene 2 vertientes: RTVE debe informar sobre todos los grupos políticos y éstos tienen derecho a espacio gratuito en estos medios.

En conclusión, pese al estado actual de los medios de comunicación públicos en España, éstos son un servicio público esencial al que los ciudadanos tienen derecho.

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: